De Novales a Coquimbo: la historia de Alfonso “Pocho” Morales, una leyenda del fútbol chileno con raíces en Alfoz de Lloredo
La historia de la emigración cántabra está llena de nombres anónimos que cruzaron el océano en busca de nuevas oportunidades. Hombres y mujeres que dejaron atrás sus pueblos, sus familias y sus costumbres para comenzar una nueva vida al otro lado del mundo. Entre ellos se encontraba Francisco Morales Mendiguchia, natural de Novales, en el municipio de Alfoz de Lloredo.
Tras abandonar Cantabria en los años treinta, emprendió un viaje que le llevaría primero a Argentina y posteriormente a Chile. Allí, en la ciudad portuaria de Coquimbo, echaría raíces una nueva generación de la familia Morales. Fue en esa ciudad donde nació, el 25 de mayo de 1940, René Alfonso Morales Tame, conocido para siempre como Alfonso “Pocho” Morales.
Desde muy joven destacó por sus extraordinarias condiciones deportivas. Practicó diversas disciplinas, entre ellas baloncesto, hockey sobre patines y waterpolo, pero sería el fútbol el deporte que marcaría su vida y le convertiría en una figura inolvidable para miles de aficionados.
Con apenas trece años ya competía con jugadores de categorías superiores. Su talento, carácter y capacidad de liderazgo llamaron pronto la atención en el fútbol local de Coquimbo. En 1958 debutó profesionalmente con Coquimbo Unido, club al que permanecería ligado durante gran parte de su trayectoria deportiva.
A lo largo de los años se convirtió en uno de los defensas centrales más respetados del fútbol chileno. Capitán de Coquimbo Unido, referente dentro y fuera del terreno de juego y protagonista de algunas de las páginas más importantes de la historia del club, su nombre quedó asociado para siempre a una generación que marcó una época en el deporte regional.
La prestigiosa revista deportiva Estadio, referencia del periodismo deportivo chileno durante décadas, le dedicó reportajes y portadas, reconociendo la importancia de su figura dentro del fútbol nacional. Sin embargo, más allá de los elogios y reconocimientos, quienes le conocieron siempre destacaron su humildad, cercanía y compromiso con su ciudad.
Pocho Morales nunca olvidó sus orígenes ni el esfuerzo realizado por las generaciones que le precedieron. Su historia representa el legado de tantas familias emigrantes que encontraron una nueva vida en América sin perder el vínculo con la tierra que dejaron atrás.
Décadas después de su retirada, continuó siendo una figura admirada y respetada en Coquimbo. Para varias generaciones de aficionados, seguía siendo el primer gran ídolo de Coquimbo Unido, un símbolo de entrega, fidelidad y pasión por unos colores.
El 20 de noviembre de 2023 falleció en la ciudad que le vio nacer y crecer. Su marcha fue profundamente sentida por el mundo del deporte chileno y especialmente por la afición aurinegra, que le despidió como a una de sus grandes leyendas.
Hoy, desde Novales y Alfoz de Lloredo, su historia adquiere un significado especial. La vida de Alfonso “Pocho” Morales es también la historia de un viaje iniciado en Cantabria y continuado al otro lado del Atlántico. Una historia de emigración, esfuerzo y superación que une para siempre dos lugares separados por miles de kilómetros: Novales y Coquimbo.
Porque las raíces no entienden de distancias. Y porque, en ocasiones, la memoria de un pequeño pueblo puede encontrarse también en los estadios, las calles y los recuerdos de una ciudad situada al otro lado del mundo.
